sábado 10 de marzo de 2012

Las 3 llamadas

Era la hora.
Por fin, después de tanto tiempo lo había conseguido.
En sus manos tenía un papel con un número.
El número de celular de ella.


Ahora solo es cuestión de marcar los números y esperar
tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, primer tono
Seguro se iba a alegrar de escuchar su voz nuevamente
tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, segundo tono
Pero ella no le había dado su número
¿Y si le preguntaba cómo lo había conseguido?
tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, tercer tono
¿Y si se asustaba?
¿Y si pensaba que estaba loco de remate?
tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, cuarto tono
¿Hola?
¡Demasiado tarde!
Comienza la desesperación, el Corazón empieza a latir más rápido, le cuesta respirar
¡Ay, seguro que ella escuchó su respiración entrecortada!
¡Su pobre cerebro solo puede pensar en cortar!
Y corta.


Piensa bien qué le puede decir.
Puede tener una buena excusa para llamar sin que se asuste.
Piensa, Piensa
Y se le ocurre rápidamente qué decir.
Un gran chamuyo con el que va a caer rendida a sus pies.
¡Un poeta de primera cuando lo desea!


Ahora solo es cuestión de marcar los números y esperar
tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, primer tono
Seguro se iba a alegrar de escuchar su voz nuevamente
tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, segundo tono
Mejor repasar palabra por palabra qué va a decirle a ella
tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, tercer tono
¡En su cabeza sonaba mejor, en palabras no tiene sentido lo que dice!
tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, cuarto tono
¿Hola?
¡Demasiado tarde!
Comienza la desesperación, el Corazón empieza a latir más rápido, le cuesta respirar
¡Ay, seguro que ella escuchó su respiración entrecortada!
¡Su pobre cerebro solo puede pensar en cortar.!
Y corta.


Respira profundo, muy profundo.
Y piensa, piensa, piensa
Toma una botella de 2 lt de agua.
Y se la bebe completa.
Respira profundo, muy profundo.
Y piensa, piensa, piensa
Sale a caminar para tranquilizarse
Y termina haciendo Microcentro Caballito
Mientras respira profundo, muy profundo
Y piensa, piensa, piensa


Y se da cuenta que tiene que hacer caso a su corazón
Que no puede seguir escondiéndose
Que tiene que enfrentar sus miedos
Que tiene que llamarla


Ahora solo es cuestión de marcar los números y esperar
tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, primer tono
A no arrugar, ya no hay vuelta atrás
tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, segundo tono
A no arrugar, ya no hay vuelta atrás
tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, tercer tono
A no arrugar, ya no hay vuelta atrás
tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, cuarto tono
¿Hola?

miércoles 15 de febrero de 2012

Otra ronda más!

(si fuese un músico, esta sería la letra de un clásico country yankee, pero en castellano  =P)

Hubo un tiempo en que creía
Que con mucho sudor y esfuerzo
Todo se podía lograr
¿Ahora todo eso que más da?
¡Mozo, otra ronda más!

Hubo un tiempo en que creía
Que el amor de ella era eterno
Que para toda la vida iba a durar
¿Ahora todo eso que más da?
¡Mozo, otra ronda más!

Hubo un tiempo en que creía
Que por haber dado todo por ellos
Amigos nunca me iban a faltar
¿Ahora todo eso que más da?
¡Mozo, otra ronda más!

Pero nada de eso yo quiero ya
Porque aunque no tenga un peso
A este antro puedo venir siempre a tomar
!Mozo, pero qué está haciendo?!?!?!?!?
¡Por favor, no me eche del bar!!!



lunes 9 de enero de 2012

martes 3 de enero de 2012

Las Estaciones de la Vida

"En la vida realmente no importa dónde uno comienza ni dónde termina. Es más, ni siquiera es importante el camino que uno toma, sino que lo que realmente importa son las estaciones en las que uno se detuvo durante ese camino"

Palabras más palabras menos, esa fue la frase con la que Green Talbot dejó sus enseñanazas en este mundo, tan solo unas horas antes de partir para siempre (resulta raro pensar que su creador haya sido un jóven italiano que apenas supera las tres décadas de vida, pero esa es otra historia).
Al leer esta frase, pude comprender después de mucho tiempo lo que me quiso enseñar un griego viajero (del cual no puedo recordar su nombre completo, pero si lo hiciera tampoco sería capaz de escribirlo) cuando me dijo que la vida tiene estaciones, y uno tiene que disfrutar de todo lo que cada una de ellas tiene para nosotros, sin añorar lo que dejamos en la estación anterior.

Pero ni Green Talbot, ni el jóven italiano ni el griego viajero me enseñaron que para poder llegar a la siguiente estación de nuestra vida, es necesario partir de la estación en la que estamos sin mirar atrás, empezando nuevamente a transitar un camino incierto que nos llevará a donde el destino quiera.

Fue el paso del tiempo el que me dio esta última enseñanza, y es el que me susurra al oído que ya es hora de abandonar la estación actual (y yo siento que tiene toda la razón)




Make a Wish, Take a Chance, Make a Change and Breakaway

lunes 12 de diciembre de 2011

Suerte (la historia de dos Lores)

No hacia falta que nadie aclarase nada, la cara de Lore lo decía todo: era evidente lo deprimida que estaba por estar sentada en la mesa de ese local de comida rápida a las 12 de la noche, pero su novio había elegido ese lugar para ir a cenar. No podía dejar de reprocharle a Dios por qué tenía tanta mala suerte, por qué entre tantos hombres justo el suyo tenia que ser un tacaño miserable que era incapaz de llevarla al restaurante top de la ciudad. ¡Eso era lo único que realmente necesitaba esa noche para sentirse una persona completamente feliz! 
Pero la suerte nunca había estado de su lado. No había tenido la fortuna de nacer bonita, y las numerosas cirugías estéticas que se había realizado no la habían transformado como ella pensaba que lo harían. Por eso debía confirmarse con esos pocos hombres que a pesar de todo querían salir con ella. ¿Quién podría negar que era realmente una persona desafortunada?

A tan solo unos metros, en la puerta del mismo local otra Lore lloraba de la emoción. No podía creer lo que estaban viendo sus ojos, ¡tan solo en la octava bolsa de basura que revisaba esa noche había encontrado dos hamburguesas sin terminar! ¡Se sentía la persona con más suerte del mundo, iba a poder llevarle algo para comer a sus hermanitos después de dos noches seguidas de irse a dormir sin nada en el estómago! ¡Y encima, qué lujo de comida, nada menos que unas hamburguesas casi sin tocar!
Con las manos ennegrecidas de tanto andar en la calle se secó las lágrimas que limpiaron su cara, dejando a la vista un rostro tan bello que solo las personas bendecidas por el azar tenían. Pero pronto sus rasgos se endurecieron, y recomponiéndose rápidamente de la emoción, guardó en su bolsa de supermercado la reliquia que había encontrado y echó a correr, antes que alguien pudiera robárselas. Mientras se alejaba de aquel lugar, empezó a pensar en lo felices que iban a estar sus dos hermanitos cuando vieran el manjar que los esperaba esa noche, y no pudo evitar escapar una sonrisa. Fue en ese momento cuando miró al cielo para agradecerle a Dios por haber hecho que la suerte estuviese de su lado esta vez.


¡Qué injusto que puede ser el mundo a veces! ¡Si tan solo la suerte nos diera lo que necesitaríamos, Lore no tendría que sufrir día a día tantas penurias en su vida!. Pero la suerte, de vaga que es, solamente se ocupa de cumplir con pequeños pedidos, como darle a una persona dos hamburguesas con queso.