¿Alguna vez tuvieron la oportunidad de ver a la noche una ciudad desde arriba (ya sea desde un avión, desde una colina o desde donde sea)? Es una sensación increíble, una de esas postales que despiertan algo en vos y te vuelven a llenar de esa energía que necesitamos para poder seguir adelante.
¿Y cómo es que alguien consiguió construir tanta belleza? Esta vez no hay que darle los méritos a la Naturaleza, sino a un grupo de personas que elijen mantener la luz encendida durante una fría noche, incluso sabiendo que sería mucho más simple mantenerse a oscuras para que la soledad no invada sus cuartos.
Estas almas solitarias, sin saberlo, están haciendo sonreír a una enormidad de desconocidos que se encuentran a miles de kilómetros de distancia
Por eso, no te olvides nunca de brillar, no importa la oscuridad que haya a tu al rededor. Nunca sabés a quién podés estar haciendo feliz con tu luz

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